El aceite de oliva – Spanish Culture EP64
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Uno de los ingredientes que no puede faltar en la cocina española y en otros países mediterráneos como Italia o Grecia es el uso del aceite de oliva.
A su vez, está considerado como uno de los componentes principales de la dieta mediterránea que está compuesta principalmente por alimentos vegetales, hortalizas, frutas, cereales, legumbres y pescado.
El aceite de oliva es el que se obtiene del prensado de las aceitunas de los olivos.
Un olivo es un árbol que vive muchos años, de tronco muy grueso, que puede llegar a alcanzar los 15 metros de altura, aunque por lo general no suele superar los 5 metros.
El olivo es bien conocido desde la antigüedad pero se desconoce cuál fue su origen.
A lo largo de la historia ha estado relacionado con los territorios de la ribera del mar Mediterráneo y ha favorecido el intercambio cultural de tradiciones entre las naciones vecinas.
Se piensa que 4.000 años a.
de C.
(antes de Cristo) en Oriente Próximo, ya eran utilizadas las aceitunas para obtener aceite, e igualmente eran empleadas para alimentarse, como medicamento para aplicar sobre el cuerpo o como método de alimentación de lámparas.
Los primeros cultivos se desarrollaron en Palestina, Egipto y Grecia y poco a poco se fueron mejorando las técnicas de la extracción del aceite hasta llegar a nuestros días.
Para que un aceite de oliva sea puro tiene que proceder únicamente de la extracción directa de las aceitunas de un olivo, es decir, tiene que ser el zumo completamente natural obtenido de las aceitunas que conserva su sabor, aroma y vitaminas.
En el mercado se pueden encontrar distintos tipos de aceite de oliva:
El aceite de oliva aporta grandes ventajas para la salud.
Su particular perfume y sabor hacen que sea apreciado como un ingrediente gastronómico con altas propiedades beneficiosas para el organismo.
Consumir este alimento de forma periódica ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, favorece la función digestiva, protege contra el envejecimiento celular, aumenta la longevidad y reduce los niveles de colesterol malo.
El aceite de oliva puede ser utilizado en crudo para añadirlo a ensaladas, salsas o verduras, como por ejemplo al gazpacho.
Igualmente, es muy usado para mojarlo en tostadas o en rebanadas de pan.
En frituras y asados, este aceite no produce reacciones tóxicas y permite mantener los jugos de los géneros aportando a su vez un sabor y olor característicos.
Por otra parte, además de ser utilizado para las elaboraciones gastronómicas, también es empleado para la protección de la piel, cuidado del cabello y limpieza.
La industria cosmética lleva muchos años fabricando cremas hidratantes, jabones, champús, limpiadores e incluso maquillajes con él.
Algunos otros usos que tiene el producto pueden ser: para eliminar el malestar de la garganta, para reducir los ronquidos mientras se duerme, como base para el afeitado, para quitar manchas de grasa de origen industrial o como lubricante natural para la madera.
En definitiva, el aceite de oliva es uno de los símbolos más importantes de nuestra cultura desde hace miles de años.
Afortunadamente y gracias a las exportaciones, es posible que si queréis probarlo, lo podáis encontrar en algún supermercado grande de vuestra ciudad más cercana.
Nos vemos en el próximo episodio.
Hasta pronto.